Informática

Los riesgos crecientes amenazan la seguridad de la infraestructura de cables submarinos de Internet

Tendela Briefing ·
0 lecturas · 0 Comentarios
Los riesgos crecientes amenazan la seguridad de la infraestructura de cables submarinos de Internet

Image: Ars Technica · Source

El libro de Elisabeth Braw destaca las crecientes tensiones geopolíticas e incidentes sospechosos que ponen en peligro los cables submarinos de Internet, cruciales para las comunicaciones y la energía global, en medio de la desaparición de normas internacionales y el aumento de intentos de sabotaje.

La gran mayoría del tráfico de Internet mundial es transportado por cables de fibra óptica tendidos en los fondos oceánicos, conviviendo con otras infraestructuras submarinas críticas como oleoductos y cables eléctricos. A pesar de la expansión de las comunicaciones satelitales como Starlink, estas redes submarinas siguen siendo la columna vertebral de la conectividad global. Sin embargo, los nuevos riesgos para esta infraestructura oculta están aumentando de forma considerable, como detalla Elisabeth Braw en su reciente libro, Undersea War.

Braw, investigadora principal en el Atlantic Council y directora de la Iniciativa sobre Amenazas al Orden Marítimo Global, examina el creciente número de incidentes de daños a cables y oleoductos submarinos, frecuentemente causados por actividades sospechosas de embarcaciones. Históricamente, alrededor del 60 % de los daños a cables resultaban de acciones humanas accidentales como la pesca o el arrastre de anclas, y una proporción menor por riesgos naturales; sin embargo, ahora hay una preocupación creciente por sabotajes deliberados vinculados a la expansión de conflictos y guerras en la zona gris.

Entre los incidentes recientes más notables, un petrolero asociado a Rusia llamado Eagle S arrastró su ancla por más de 56 millas de fondo marino en diciembre de 2024, cortando múltiples cables de datos y un importante cable submarino eléctrico que conecta las redes del Báltico y los países nórdicos. Este evento siguió a un daño causado apenas un mes antes por un carguero chino, Yi Peng 3, también en el Báltico, aunque solo los oficiales del Eagle S enfrentaron enjuiciamiento. En otro caso, Taiwán condenó a mediados de 2025 al capitán de un barco de propiedad china por cortar intencionadamente un cable submarino de telecomunicaciones.

Braw señala que el marco internacional tradicional que protege la infraestructura submarina, incluida la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS), está debilitándose. Mientras que estos acuerdos, durante la Guerra Fría, limitaron en cierta medida la interferencia, hoy los incentivos para atacar estos cables se han intensificado, impulsados por su rol crítico en las finanzas y comunicaciones globales. Países como Rusia han recurrido cada vez más a tácticas no militares para debilitar a sus rivales, convirtiendo los cables submarinos en vulnerabilidades estratégicas.

La complejidad aumenta al situarse estos cables en aguas internacionales, donde la jurisdicción es limitada, y donde la rápida expansión de flotas submarinas y drones subacuáticos genera nuevas amenazas. La actividad sospechosa de buques de investigación rusos y chinos que merodean cerca de rutas de cables aumenta la preocupación sobre posibles capacidades encubiertas de vigilancia o sabotaje.

Las tensiones geopolíticas en regiones como el estrecho de Ormuz agravan aún más la situación. Las amenazas de Irán de imponer peajes o incluso atacar cables que atraviesan este corredor vital han provocado suspensiones en proyectos de cables en medio de conflictos continuos. Esto plantea desafíos para la seguridad y la logística operativa de la instalación y reparación de cables cuando existen hostilidades cercanas.

Un problema crítico es la tensión entre los operadores privados de cables —a menudo gigantes tecnológicos que invierten en cables de alta capacidad— y los gobiernos nacionales, cuyos intereses de seguridad pueden exigir mayor redundancia y protección. Los operadores, guiados por consideraciones comerciales, podrían limitar la proliferación de cables debido a costos, mientras que los gobiernos desean redes sólidas y resilientes.

La investigación de Braw subraya que los cables submarinos, antes vistos como heraldos de la paz global mediante la comunicación instantánea, ahora se encuentran en riesgo ante el deterioro del orden internacional y la intensificación de las rivalidades geopolíticas. Su seguridad requiere una renovada cooperación mundial y atención estratégica para proteger la infraestructura que sustenta el mundo digital moderno.

A fiber optic cable is pulled ashore from the cable-laying ship "Pleijel" at the entrance to the port of Sassnitz on the island of Rügen, Germany in November 2023.
A fiber optic cable is pulled ashore from the cable-laying ship "Pleijel" at the entrance to the port of Sassnitz on the island of Rügen, Germany in November 2023. · Fuente ↗
Elisabeth Braw is the author of the book Undersea War.
Elisabeth Braw is the author of the book Undersea War. · Fuente ↗
Photo of Jeremy Hsu
Photo of Jeremy Hsu · Fuente ↗
▶ The Internet’s undersea backbone is slipping into the danger zone — Ver vídeo ↗

Fuentes e informes originales

Source: Ars Technica
Read the original source ↗

Comentarios (0)

Aún no hay comentarios.

Escribe un comentario

Los comentarios se publican tras moderación. Tu nombre y comentario serán públicos. Cuenta