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Nuevas Perspectivas sobre la Mecánica Detrás de las Fuentes de Lava del Kilauea en Hawái

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Nuevas Perspectivas sobre la Mecánica Detrás de las Fuentes de Lava del Kilauea en Hawái

Image: Ars Technica · Source

Investigaciones del Servicio Geológico de EE. UU. sobre las recientes erupciones del Kilauea ofrecen pistas para predecir las fuentes de lava y sugieren procesos impulsados por vapor en lugar de espuma de dióxido de carbono como fuente de energía de las fuentes.

Las espectaculares fuentes de lava del volcán Kilauea en Hawái han fascinado durante mucho tiempo a los vulcanólogos, pero las fuerzas que impulsan estos chorros de lava que alcanzan cientos de metros de altura siguen siendo en parte un misterio. Las erupciones recientes han brindado una oportunidad sin precedentes para estudiar y comprender mejor estos dramáticos fenómenos volcánicos.

Kilauea, el volcán más joven y activo de Hawái, típicamente exhibe flujos de lava de movimiento lento. Sin embargo, desde 1823, ha experimentado solo tres episodios de fuentes de lava. Tras una erupción importante en 2018 que vació parcialmente un reservorio magmático subterráneo, científicos del Servicio Geológico de EE. UU. (USGS) monitorearon intensivamente el sitio usando una red de 35 estaciones equipadas con sensores sísmicos, infrasonido, geodésicos, de gases, y cámaras térmicas y visuales.

Desde 2019 en adelante, el reservorio magmático bajo Kilauea comenzó a llenarse lentamente al principio, luego aceleró notablemente para 2023, causando que el cúmulo se inflara a un ritmo creciente, primero 22 centímetros por año y luego 57 centímetros. En 2024, se produjeron una serie de terremotos mientras se abría una fisura de 900 metros, lanzando fuentes de lava de hasta 160 metros durante 13 horas. Poco después, siguió una segunda erupción. Al mes siguiente, el USGS registró 52 erupciones adicionales de fuentes, algunas expulsando lava a más de 400 metros de altura.

Los hallazgos clave de esta actividad incluyeron la capacidad de predecir el momento de las erupciones monitoreando la inclinación del cúmulo del Kilauea. Cada erupción causaba una rápida deflación del cúmulo y era seguida por un reabastecimiento gradual del reservorio magmático. Las erupciones consecutivas ocurrían cuando las medidas de inclinación alcanzaban umbrales similares, permitiendo alertas mejoradas a pesar de la ausencia de señales sísmicas claras inmediatamente antes de la actividad de las fuentes.

Respecto a los mecanismos que impulsan estas fuentes de lava, existen dos hipótesis principales. Una atribuye las fuentes al vapor generado cuando el agua en el reservorio magmático alcanza profundidades menores y se convierte en vapor súbitamente, fragmentando la magma y propulsándola hacia arriba. La alternativa apunta al dióxido de carbono formando una espuma en la parte superior de la cámara magmática que libera gas repentinamente para impulsar las fuentes.

Los datos de las erupciones recientes muestran bajos niveles de dióxido de carbono durante todo el ciclo eruptivo, lo que debilita el apoyo a la hipótesis de la espuma. Los niveles de dióxido de azufre aumentaron durante las erupciones pero se mantuvieron altos en general, indicando un escape continuo de gas del magma con actividad incrementada durante los eventos de fuentes. Esta evidencia favorece el modelo de erupción impulsada por vapor, aunque sigue siendo incierto por qué procesos continuos estallan súbitamente en fuentes.

El análisis químico de muestras de magma reveló fluctuaciones en los niveles de óxido de magnesio, reflejando cambios de temperatura consistentes con ciclos de agotamiento y reabastecimiento del magma. Otros óxidos se incrementaron con el tiempo, sugiriendo la llegada de magma nuevo con química distinta.

A pesar de la amplia instrumentación, persisten desafíos, especialmente en el muestreo de gases dificultado por interferencias infrarrojas durante las fuentes de lava y riesgos de seguridad por los chorros elevados. Se perdió una cámara que capturaba imágenes cercanas de roca fundida cayendo del cielo.

Kilauea sigue sirviendo como un poderoso laboratorio natural que esclarece la dinámica de las erupciones volcánicas. Aunque los estudios recientes representan un avance significativo en la comprensión y predicción de fuentes de lava, mucho queda por aprender para revelar completamente los secretos de estas exhibiciones ígneas.

(Referencia científica: investigación del USGS publicada en Science, octubre de 2026, DOI: 10.1126/science.aef2931)

Two lava fountains erupt near to each other, with each tilting off in opposite directions.
Two lava fountains erupt near to each other, with each tilting off in opposite directions. · Fuente ↗
Photo of John Timmer
Photo of John Timmer · Fuente ↗

Fuentes e informes originales

Source: Ars Technica
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